Hunab Amaya 2023

El año 2023 ha tenido la particularidad de traer intensos desafíos en múltiples niveles de nuestra vida. Cada quien experimentó monumental sacudida en distintas áreas de la burbuja personal. Por consiguiente el planeta entero ha estado, literalmente, explotando. Nuestras oraciones y constante atención en las aguas y las tierras es la flama viva durante una inimaginable transición de conciencia.

Gran parte del planeta occidental celebramos una transición de ciclo muy cercano al solsticio de invierno. 2023 (7) a 2024 (8). Cambiamos de un año de muchos cambios y movimientos hacia uno de mayor orden y estabilidad en los aspectos que constituyen la experiencia de la vida.

Constantemente pienso y pulso imágenes de restauración y sanación en los ecosistemas de este planeta, creyendo y confiando que mi ser eventualmente se sienta igual, restaurado y sanado. Visualizo a la gente que me rodea haciendo lo mismo.

Porque después de nuestro regreso de una crisis social de confinamiento, a muchos nos ha costado trabajo reconectar con la tierra y el aire puro. Más, nuestro planeta seguirá siendo grande suficiente para cada individuo que en él habita, y existe un pedazo de paraíso para cada persona listo para ser habitado.

Este pedazo de paraíso que nos ofrece la madre Tierra tiene un precio, y es conquistar un paraíso interno.

Porque sólo así se gana el paraíso en este planeta.

No se compra con dinero, sino con la conciencia de su cuidado.

Un paraíso interno cuida un paraíso en la tierra.

A partir de estos años la conciencia del colectivo se mueve hacia el paraíso interno, esparciendo a travez de la luz la información del amor a lo largo de los reinos multidimensionales, permitiendo a la sombra recrearse y servir nuevamente a la armonía y a la creación.

Para poder crearlo se tiene que comenzar por creerlo (aspecto femenino), seguido de hacer un constante y disciplinado trabajo de crearlo (aspecto masculino); y así repetir una y otra vez este ciclo sagrado.

Que los caminos de todos los seres se llenen de flores,

que los corazones pulsen conscientes de vida,

que se ame en todas direcciones,

y que milagros sucedan.